PEQUEÑO POEMARIO. PARTE I.


SUCESIÓN DE DESPROPÓSITOS

Es mentira que amas a otro hombre,
es mentira que abollas mi razón,
es mentira que tengas corazón,
es mentira que sea un amante pobre.

Es mentira que a mí el valor me sobre,
es mentira que perdiste el pudor,
es mentira que en mi cama haga calor,
es mentira que ya perdí la pose.

Sabes bien que no entiendo de promesas,
sabes bien sacar mi ira del costado...
sabes bien que odiarme no servirá.

Sabes bien que guardo un as bajo la mesa,
sabes bien olvidar todo mi daño,
sabes bien que ya olvidé el verbo amar.

Miguel Milla Valdivia.

Fotografía del autor hecha en Cuenca (Castilla-La Mancha, España) en el invierno de 1996.


                       
 AÑORANZA

Dormir contigo en un sueño tranquilo
es como hallar una paz ya olvidada;
telón de fondo de una obra marcada
por un soliloquio triste y dañino.

Mantener un ojo por siempre en vilo
y clavarlo en la diana de tu espalda,
posar mi mano entre tú y mi mirada
mientras llegue la noche de tu olvido.

Pero mientras saboreo el dulce amargo
de tu último beso, el de despedida,
siento que el rumor vacío y lejano

de tantas lágrimas se aproxima
con su aroma, como a ensueño mundano
y a echarte de menos todos los días.

Miguel Milla Valdivia.

Coto La Marmota, La Gineta (Castilla-La Mancha, España), primavera de 2017. Fotografía de Llanos Lizán Palacios.



SOY

Soy un haz de nervios culebreando
por tu acera. Un sorbo de cerveza,
embriagador y amargo, por tu acera.
Soy mil cosas, el hambre y el empacho.

La termita que pudre tu madera
con la que hiciste esa casa de palos.
Soy un traficante, de esos malos
que veo en el cine de tus caderas.

Soy la mirada fugaz y furtiva,
el juez que te condena a soportarme
porque así de injusta es mi justicia.

Soy tu contrapartida masculina,
aquel que se abrasa por desnudarte
ante el vértigo feroz de tu sonrisa.

Miguel Milla Valdivia.

Fotografía del autor de una parte del cuadro La Rebelde expuesto en el Museo Provincial de Jaén (Jaén, Anadulucía. España) en 2017.



DÉCIMA ANGUSTIADA

Ave rapaz de desgarras
mis entrañas, Prometeo.
Ciego de ira, pues no veo
que en el día de mañana
pueda mover la quijada,
como una bestia salvaje.
Ya no encuentro el vasallaje
que al dolor un día le hice,
ante nada, nada quise...
pero nada ya me place...

Miguel Milla Valdivia.

Fotografía: refugiados de la Guerra Civil Española cruzando la frontera de Francia.



PAISAJE

Oleaje de olivas e infinito,
rumor verde y pardo.
El Lagarto de Jaén 
reventó entre tus cardos.
Ay, colorines y bubillas
de cantos mágicos y arcanos...
si yo de nuevo oiros pudiera,
si abandonarme entre retazos
de higueras, trigo y aceitunas,
de algodón que desbroce mis manos.
Ay colorines y bubillas,
ay Jaén de tristes trazos,
terratenientes altivos
y jornaleros malhadados.

Miguel Milla Valdivia.

Fotografía hecha en el Llano del Tío Blas (Sierra Sur de Jaén) en Martos (Andalucía, España) durante la campaña de aceituna 2014-2015. Al fondo, servidor.

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